Dieta Yóguica: Come los alimentos apropiados para nutrir tu espíritu

La Dieta Yóguica (Anna Yoga) es un aspecto esencial de nuestra práctica de Yoga diaria y representa uno de los cinco Principios del Yoga. Con el objetivo de beneficiarte al máximo de todo lo que el Yoga te ofrece, es muy recomendable alimentar tu cuerpo y alma para mantenerte alerta y enérgico durante el día, y conseguir un balance espiritual y emocional mediante una redefinición de tu relación con los alimentos. En general, asegúrate que llevas una dieta equilibrada, come siempre con moderación, practica las Tres Gunas, aliméntate con una apropiada dieta orgánica, ayuna y modifica los patrones de tu dieta. Las Tres Gunas: Según la Filosofía Yóguica, todo el universo responde al equilibrio entre tres cualidades básicas o Gunas. Una vez la energía del universo toma cuerpo, una de estas tres cualidades la domina. En los frutos, por ejemplo, encontramos que algunos son maduros (sáttvico), otros madurando (rajásico) y otros sobremaduros (tamásico). La dieta sáttvica es la más pura de ellas; alimenta el cuerpo y purifica la mente acercándote a una salud perfecta. Lleva una apropiada dieta orgánica: No es suficiente con tener una vida activa, también es necesario llevar una dieta correcta. Si bien el concepto de “dieta apropiada” tiene distintas connotaciones para diferentes personas, asegúrate que tu cuerpo recibe los nutrientes necesarios mediante una dieta basada en las Tres Gunas. Llevando una dieta de este tipo, tu sistema digestivo procesará los alimentos más fácilmente y además contribuirás a la preservación del medio ambiente. Modifica los patrones de tu dieta: Modificar las bases de tu alimentación puede suponer todo un reto, especialmente si te has acostumbrado a una dieta específica durante muchos años. De todos modos, esta transición puede resultar más fácil si la realizas con determinación y conocimiento. Empieza incrementando tu consumo de frutas y verduras para finalmente cambiar a una dieta vegetariana pura que ayudará a fortalecer tu cuerpo y a purificar tu mente. Ayuna: Esta práctica se usa desde hace miles de años como método para limpiar y rejuvenecer el cuerpo, permitiendo a tu sistema digestivo recuperarse de los excesos y liberándose de toxinas. Para empezar, puedes realizar una ayuna de un solo día a base de agua o zumos, aunque los verdaderos beneficios los recibirás depués de ayunar durante tres días: aumento de tu fuerza física y mental, mejora en la concentración y enriquecimiento de los sentidos. Es muy importante que cuando finalices el ayuno, lo hagas con fruta y durante la noche, permitiendo a tu cuerpo procesar los alimentos mientras duermes. Siguiendo todas estas recomendaciones junto con una apropiada práctica de Yoga, conseguirás nutrir tu cuerpo y tu espíritu con la Dieta Yóguica.
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