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Cómo usar una manta de yoga, el accesorio de yoga más versátil

Oct 31, 2022

Cómo usar una manta de yoga, el accesorio de yoga más versátil

Las mantas se usan mucho en la práctica de yoga para añadir soporte en diferentes posturas, sobre todo en yin yoga y yoga restaurativo, pero también puede usarse en muchos momentos y en muchas posturas de yoga.

Una manta de yoga es una única capa de tela que no es ni demasiado gruesa ni demasiado delgada y que se puede doblar, enrollar y desenrollar fácilmente.

El mismo B.K.S Iyengar decía en su libro que todo lo que necesitas para hacer yoga es simplemente una manta, y es que se puede usar de muchísimas maneras.
Dicho esto, vamos con una resumida lista de cómo usar una manta de yoga:


Mantenerse caliente durante savasana y meditación

Sin duda, todo gran propósito de una buena manta es abrigar y dar calor al cuerpo. Después de hacer yoga y cuando estamos en posición de Savasana o en una meditación larga, nuestra temperatura corporal puede bajar y taparse con la manta de yoga y sentir su presión sobre tu cuerpo no sólo calienta, si no que también ayuda al cuerpo y a la mente a relajarse.


Funciona como cojín para articulaciones

Darle extra amortiguación a tus articulaciones es muy fácil con una manta de yoga y aunque no sientas ninguna molestia, tus rodillas, codos y tobillos lo agradecerán.

Dobla la manta de yoga debajo de tus rodillas para la postura del gato/vaca, del camello o la postura de luna creciente baja; debajo de tus tobillos o pies para la postura del niño o la postura del héroe reclinado y/o debajo de tus codos para la postura sobre la cabeza.


Mejorar la postura en posiciones sentadas

Otra excelente forma de usar una manta de yoga es sentándose en el borde de la manta doblada. Con esto consigues ganar altura de las caderas y la columna puede mantenerse recta de forma más natural y con menos esfuerzo.
Algunas posturas en las que te puede servir la manta de yoga de esta forma son la postura del héroe, la pinza sentada o la flor de loto.

Lo bueno de usar una manta de yoga es que puedes acomodar el grosor como mejor te funcione.


Proteger el cuello y las cervicales

En algunas posturas como la postura del puente y la del arado es posible que sientas mucha presión en el cuello. Dobla y coloca la manta de yoga debajo de tus hombros para que cuando te tumbes, la manta quede directamente debajo de tus hombros y no debajo de tu cuello, de esta manera creas más espacio para tu cuello.


Aliviar tensión en partes del cuerpo

Usar la manta de yoga para poner debajo de las lumbares o detrás de las rodillas, por ejemplo durante algunas posturas más pasivas o de relajación ayuda verdaderamente a calmar mejor el cuerpo, ofreciendo soporte y quitando tensión a aquella parte.

Si enrollas la manta de forma circular también puede funcionar muy bien para colocar de forma transversal o paralela a tu columna y así ayudar a abrir el pecho y los hombros.


Rellenar espacio donde la flexibilidad todavía no llega

Para una abertura de caderas segura y progresiva en posturas como la de la paloma o la postura de la frente a la rodilla, es mucho mejor usar una manta de yoga para colocar debajo de tus nalgas; así mantienes un cuadro recto y simétrico del cuerpo y evitas ladear la postura (lo que sólo va a restar el trabajo efectivo de abertura).

Cómo escoger una manta de yoga de buena calidad

Con los miles de usos que le puedes dar a una manta de yoga, es sin duda mucho mejor comprar una manta de yoga de calidad para que no pierda sus condiciones y te dure mucho tiempo.

Lo primero que se debe tener en cuenta es el material. Si está fabricado de manera sostenible mucho mejor. Normalmente las mantas de yoga pueden estar hechas de algodón, de lana o de una mezcla de materiales. Éstas últimas suelen ser las más económicas y además con una durabilidad muy buena.

Las mantas de yoga de YogaYe están hechas de una mezcla de acrílico regenerado de algodón, junto con otras fibras como lana y poliéster. Esto quiere decir que se usan hilos reciclados, reduciendo tanto la huella medioambiental como los costes de su producción y por ende de su accesibilidad.

En segundo lugar el diseño y el tacto son factores importantes a la hora de comprar una manta de yoga. Las mantas en nuestra tienda tienen un diseño sencillo y tradicional, en color gris y con rayas en los extremos disponible en verde, rojo y azul. Al tacto, la tela es suave pero compacta, dándole la firmeza necesaria para usarla como prop de yoga.
Además tienen unas sólidas costuras en los bordes por lo que no se deshilacha.

Y por último el tamaño de la manta de yoga es importante. Cómo mínimo, debería taparte el cuerpo cuando estás estirado. Del tamaño dependerá cuántas veces necesites doblarla y las formas que puedas hacer con ella durante tu práctica de yoga. Por lo general, el tamaño óptimo es de hasta 2 metros de largo por unos 1,4 de ancho aproximadamente.



Nuestra manta de yoga, de 1’40 por 2 metros, posee las cualidades idóneas para usarla en tus sesiones de yoga y meditación, con un diseño artesanal, muy buena consistencia y durabilidad en su material y a un precio muy cómodo. ¡Hazte con una y pónla en sus mil y unos usos!

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