7 de agosto 2012

¡Refréscate con un ecológico y original gazpacho!

Con la llegada del calor lo que más apetece comer son platos ligeros y refrescantes. Los gazpachos cumplen ambos requisitos, pues son poco calóricos pero muy energéticos y revitalizantes, hidratan el organismo y se sirven muy fríos. Seguramente estarás pensando en el tan conocido gazpacho andaluz, hecho a base de tomate. Pero la verdad es que los gazpachos dan la posibilidad de crear e innovar, combinando interesantes sabores y texturas. Sorpréndete con este gazpacho hecho a base de manzana ácida, con un cremoso final de queso de cabra, y un toque de aceite de albahaca.

No sin contaros antes que el gazpacho es un plato típico de la historia culinaria española y sus orígenes se remontan al siglo XVI. Por ese entonces, los campesinos obtenían los ingredientes directamente de sus tierras. Un rico gazpacho, listo en un momento de la tierra al plato sopero.

Cocinar con alimentos lo más naturales posible garantiza un sabor auténtico, mucho más sabroso y con todas sus propiedades nutritivas. Es por eso que nuestra recomendación es elaborar esta receta con productos ecológicos, pues la agricultura y la ganadería ecológica actual es lo más parecido que tenemos a las tierras campesinas del siglo XVI. Existen supermercados ecológicos y cooperativas donde podrás encontrar todas las frutas, verduras, quesos y especias ecológicos necesarios para deleitar al máximo tu paladar con este fresco gazpacho de manzana.

Gazpacho de Manzana

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INGREDIENTES

Gazpacho:
500 grs. de manzana granny smith pelada y limpia.
500 grs. de manzana golden pelada y limpia.
170 grs. de aceite de oliva virgen.
30 grs. de pepino pelado.
30 grs. de cebolleta limpia.
30 grs. de pimiento verde lavado.
1/2 diente de ajo.
Sal y vinagre de Jerez.

Crema de queso:
150 gr. de queso fresco de cabra.
150 gr. de leche.
Sal y pimienta blanca molida.

Aceite de albahaca:
100 cc. de aceite de oliva virgen.
10 hojas de albahaca fresca.
Sal.

Acabado:
Tomatito cherry.
Cebolleta.
Pimiento verde.

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ELABORACIÓN

Gazpacho:
Lava las manzanas, pélalas, quítales el corazón y trocéalas. Haz lo mismo con los pepinos. Tritúralo todo en la batidora hasta conseguir una textura fina. Rectifica a tu gusto de sal y de vinagre.

Guárdalo en la nevera hasta el momento de su utilización.

Crema de queso:
Corta el queso en daditos, añade la leche, sazona con sal y pimienta blanca molida y tritura con la batidora hasta tener una crema fina.

Aceite de albahaca:
Primero de todo, lava y seca las hojas de albahaca. Ponlas en la batidora junto con aceite y sal y tritura bien con la batidora.

Acabado:
Pon una capa de la crema de queso en el fondo de la copa (o plato hondo), y terminar de llenar con el gazpacho. Para acabar, corta según tu gusto y tu imaginación el pimiento verde, la cebolleta y los tomatitos para decorar el plato. Añade un chorrito de aceite de albahaca y ¡listo! Un refrescante y ecológico gazpacho de manzana.

Que aproveche yoguis 😉

Gemma.…

21 de febrero 2012

Equilibrio entre yin y yang: principio de la cocina macrobiótica

A principios del s. xx nace en Japón la macrobiótica, un tipo de alimentación que intenta conseguir el equilibro entre las energías opuestas y complementarias yin y yang. Se trata de conocer las características nutricionales y energéticas de cada alimento, para poder aplicarlas a tu organismo de forma individualizada, según sean tus necesidades.

Si te alimentas adecuadamente mediante la macrobiótica, no sólo logras tener buena salud física, también te equilibras emocionalmente y por lo tanto te elevas espiritualmente. Así, con tu salud en orden, puedes enfocar tus energías hacia proyectos más creativos.


Los alimentos tienen de por sí energía ying, yang, o ambas, pero además, a la hora de cocinarlos podemos yanguizarlos o yinizarlos aún más. Aquí van unos cuántos apuntes:

Si eres excesivamente yin a menudo notarás apatía, depresión o cansancio, por lo tanto te interesa comer más alimentos yang o yanguizarlos cociéndolos más tiempo en la sartén a fuego fuerte, con más sal, y sin tapar para que los elementos yin se volatilicen. Si tienes exceso de yang con frecuencia notarás tensión e hiperactividad, por lo que te conviene yinizar los alimentos haciendo cocciones más cortas y rápidas, con más cantidad de agua, y con movimientos expansivos como en el caso de los fritos. La forma de cocinarlos también es importante para la macrobiótica.

Aquí va un breve resumen ordenado de más yang a yin:

– Horneado (300º): es el que más yang aporta, sólo es recomendable en invierno muy fríos ( muy yin) para equilibrar.

– Fritos (250º): aporta mucho yang, con la desventaja de que convierte a las grasas en saturadas y perjudiciales para la salud.

– Plancha: el calor de golpe rompe la energía de algunos alimentos.

– Estofados: un yang más suave y más recomendable. Ideal en invierno (yin).

– Salteados: a fuego fuerte y con un pelín de aceite durante poco tiempo, de manera que no pierde propiedades.

– Hervidos: cuánto más lo hierves más yang añades.

– Al vapor: ideal en primavera y verano, que es cuando necesitamos más yin.

– Escaldados: va muy bien para verduras en hoja. Se hierve la verdura sólo durante dos minutos y el agua se tira.

– Crudos: se utilizan para ensaladas prensadas, escaldadas o en fermentación. No es recomendable comerlos crudos directamente porque son indigestos.

¿Alguna vez habías observado como influye la energía de los alimentos en tu estado de ánimo? ¿Has notado alguna vez si tu pensamiento es más claro evitando según qué comidas?

Haz la prueba y ¡cuéntame qué resultados has obtenido!

Irune…