7 de junio 2012

Practica el agradecimiento para llegar al amor consciente

El amor consciente, puesto que no espera nada a cambio, se puede entender como una irradiación. Cuando el amor se expresa de esa manera, no es algo que se haga sino que es algo que sucede.

La motivación de los actos de una persona que no ama conscientemente están relacionados con la búsqueda de la repetición de una sensación agradable, es decir, con el ego. Por lo tanto, donde existe realmente la diferencia entre amar con o sin conciencia es en la motivación que sustenta los actos. Amar como acción, no es posible si la conciencia no está integrada.

Aunque puede parece complicado, esta emoción es intrísenca a tu verdadera naturaleza, pero debido al programa mental por el cual funcionamos te has alejado. Así que para vivir el amor conscientemente primero hay que comprenderlo, el problema es que al no saber qué es concretamente intentas dar algo que no tienes, en otras palabras, no puedes amar a los demás si primero no te amas a ti mismo. ¿Y como saber si te amas? pues muy fácil, si te niegas cualquier emoción de mala calidad y cualquier cosa que no te conviene.


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La buena noticia es que se puede ir entrenando el amor consciente a través de algo muy sencillo, el agradecimiento. Gratitud significa dar gracias desde el corazón. Cuando lo haces la energía fluye y se activan ciertas respuestas en el universo. Si expresas gratitud como parte del protocolo, o porque crees que debes sentirte agradecido, esa emoción no es verdadera gratitud y no obtendrás la misma respuesta. El agradecimiento nace de la conciencia y no está esperando nada a cambio.

Además, si sabes apreciar aquello que tienes, y aprendes a ver que toda situación difícil esconde el regalo de una lección, puede que eso no cambie las dificultades, pero tú te sentirás bien. Y eso es el cielo.

Te propongo que practiques la gratitud con sencillas actitudes:

– Aprecia todo lo que hay en tu vida.

– Sé alegre.

– Recuerda lo bueno de cada persona y situación.

– No seas rácano con los elogios.

– Sé cariñoso, atento y amable.

– Reconoce tu valía.

– Celebra la vida.

Irune…

27 de abril 2012

Los Yoga Sutra de Patanjali

Los Yoga Sutra escritos por el filósofo hindú Patanjali entre el 200 a.C. y el 300 d.C. se consideran la máxima referencia en cuánto a filosofía yóguica.

La palabra sánscrita Sutra significa aforismo, y son un total de 195 los que componen los cuatro capítulos (padas) de los Yoga Sutra de Patanjali: Samadhi Pada (superconsciencia), Sadhana Pada (práctica), Vibhuti Pada (poderes psíquicos), Kaivalya Pada (liberación).

Samadhi Pada

Samadhi se refiere a la superconsciencia, y significa absorción, conciencia de unidad, o éxtasis. El texto empieza con una de las varias definiciones del Yoga encontradas a lo largo de los Yoga Sutra, y se extiende explicando las diferentes técnicas para llegar a este estado. Aquí se explican dos importantes métodos que son claves para conseguirlo: Abhyasa (práctica constante) y Vairagya (desapego y desidentificación).

Sadhana Pada

Sadhana es el medio o la práctica que Patanjali denomina Kriya Yoga. Ésta se divide en Tapas (austeridad), Swadhyaya (autoestudio) y Ishwara Pranidhana (abandono a la voluntad divina). También se enumeran los Kleshas (impedimentos) que son Aviya (ignorancia), Amita (ego), Raga (deseo), Dwesha (aversión), Abhinivesha (miedo a la muerte).

Vibhuti Pada

Significa la manifestación de los poderes psíquicos. Aquí se enumeran los poderes psíquicos que puede obtener un yogui mediante Samyama Yoga (yoga interno), como la levitación, el desplazamiento en el espacio, la sutilización de los sentidos; o la capacidad de los poderes físicos como volverse pesado, ligero, etc.

Kaivalya Pada

Kaivalya significa liberación. Éste término se refiere a la finalidad última a la que tiende el Yoga. Se trata de permanecer en un estado de esplendorosa conciencia, descontaminada de los condicionamientos de la mente o del pensamiento.

Hasta aquí una pincelada para que te hagas una idea aproximada, aunque como debes imaginar, la obra de Patanjali es una joya que merece un estudio profundo que te llevará sin duda al vasto conocimiento de la mente.

Irune…

14 de marzo 2012

Cuento Sufí

Cuenta una antigua historia Sufí que una mañana cualquiera un emperador se disponía a realizar su caminata cuando tropezó con un mendigo. Al verlo éste le dijo ‘dime qué es lo que quieres y yo te lo daré’, y el mendigo, sin poder contener su risa le contestó ‘preguntas como si pudieses cumplir mi deseo…’ el emperador que se sintió retado, le aseguró que así era.

Lo cierto es que no se trataba de cualquier mendigo, sino que era uno de los grandes maestros en una vida pasada del emperador; le había prometido que volvería en su próxima vida para ayudarle a despertar, ‘te has perdido esta vida pero vendré de nuevo’. Obviamente el emperador se había olvidado por completo… ¿quién recuerda sus vidas pasadas? De modo que testarudo, insistió ‘cumpliré cualquier deseo que pidas, soy un emperador muy poderoso ¿qué puedes tú desear que yo no pueda darte?’

El mendigo al final habló ‘es un deseo muy sencillo, ¿ves esta vasija para mendigar? Pues me gustaría que la llenaras con algo’.

Inmediatamente el emperador hizo que uno de sus visires trajera un montón de dinero, pero al volcarlo en la vasija desapareció. Volcó más y más, y en cuánto caía desaparecía. La vasija permanecía siempre vacía.

El palacio entero se reunió, y pronto el rumor atravesó la capital concentrando a una gigantesca multitud ¡estaba en juego el prestigio del emperador! Que estaba dispuesto a perderlo todo antes que ser derrotado por un mendigo. Diamantes, perlas y esmeraldas… sus tesoros se vaciaban, y la vasija del mendigo siempre vacía.

Harto de luchar, finalmente el emperador cayó a los pies del mendigo y admitió su derrota, ‘está bien, tú has vencido, pero antes de irte dime una cosa ¿de qué está hecha esta vasija?’

El mendigo se rió y dijo: ‘ésta vasija es como la mente humana, funciona igual que el deseo’.

Cuando vas detrás de un deseo primero experimentas excitación, suspense, aventura. Sientes que algo está a punto de suceder. Pero cuando lo consigues (el coche, el yate, la casa, la mujer…) descubres que la sensación de triunfo pasa rápido y enseguida te vuelves a sentir como al principio, creyendo que una nueva meta será la definitiva para mantener la felicidad. Esto es así porque el camino del deseo es una ilusión del ego, que intenta compensar el vacío interior poniendo la atención fuera de ti mismo.


Por lo tanto, la excitación existía sólo por obtenerlo… y tanto te embriagaste con ella, que por unos instantes te olvidaste de lo que grita en tu interior. Es así como nos movemos de un deseo a otro. Es así como seguimos siendo mendigos.

Zen: El Camino de la Paradoja
Vol. 2, pp. 208-22…

28 de febrero 2012

Aceptología

Gerardo Schmedling desarrolló la Aceptología, una ciencia que asegura que aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento. Según ésta existen dos realidades, la externa, que no se puede cambiar, y la interna, que es la lectura que haces de la externa y que sí puedes modificar.

Como no conoces el orden del Universo luchas contra él sin ser consciente,  y esto lo haces no aceptando las experiencias y oportunidades de crecimiento que te ofrece la vida, ya que haces una la lectura errónea de ellas. Por lo tanto, cuando cambias tu realidad interior, tu realidad exterior también cambia. Esto no significa que se transforme exteriormente, sino que al aceptar determinada realidad ya has aprendido lo que ésta venía a enseñarte, así que esa ya no te corresponde. A continuación el Universo te coloca en otra situación con circunstancias diferentes para que siga tu evolución.


La Pedagogía del Universo no necesita ni puede ser modificada, por lo tanto, cuando tu no aceptas lo que te ocurre y estableces una lucha, ya sea externa o interna, te encuentras con grandes bloqueos que desembocan en sufrimiento. La Aceptología pretende que veas claramente la inutilidad de sufrir, y que comprendas que todo cuánto te sucede está diseñado para enseñarte algo que forma parte del bello proceso de evolución que es la vida.

No hay que confundir aceptación con resignación. Puedes aceptar sólo aquello que has comprendido, y sólo puedes comprender aquello que has experimentado. La resignación limita, la aceptación libera.

Según Gerardo Schmedling la vida sólo tiene un propósito: que aprendas a ser feliz por ti mismo. Cuando no aceptas la realidad como un orden perfecto, lo más probable es que tu ego esté fantaseando con la idea de que hay otras personas, otras circunstancias u otros lugares donde podrías ser más feliz. Pero la realidad es que no existe ninguna circunstancia externa que te pueda hacer feliz, como dice el propio Schmedling:

La paz se consigue solamente desde una aceptación sustentada en una compresión de amor del orden del Universo y de lo necesario de los procesos”.

Ese es el principio de la Aceptología.


Cuéntame… ¿has comprobado alguna vez la liberación que se siente al aceptar algo?

Irune.…

24 de enero 2012

La Ley de la Vibración o Frecuencia

Aunque la materia te parezca estática, no es así, todo tiene una vibración puesto que los átomos y las moléculas están en constante movimiento. El campo magnético de cualquier persona u objeto también tiene una vibración.


La vibración puede variar en diferentes grados o frecuencias, sería algo parecido a las emisoras de radio, vibrar a una frecuencia determinada te permite una serie de correspondencias en el plano de tu realidad. Es decir, te encontrarás con personas y en situaciones que están vibrando en frecuencias como la tuya, y pasarán de largo por tu vida los que estén en otra emisora.

Las vibraciones lentas son las de baja frecuencia, son densas y dan pie a la crítica, al enfado o a la cólera, en cambio las de alta frecuencia son ligeras, y llenan a las personas de alegría, serenidad y fortaleza interior. Pero ¿como puedes elevar tu frecuencia? pues muy sencillo, ¡con tus pensamientos!

Eres un ser libre para elegir quién quieres ser a cada momento de tu vida, si te observas en una actitud negativa tienes el poder de cambiar tu frecuencia eligiendo nuevos pensamientos, cada situación tiene múltiples interpretaciones, no hay nunca una única verdad, así que ¿porqué no elegir una interpretación más elevada?

Aquellos que vibran a bajas frecuencias pueden arrastrar a personas débiles, pero aquellos que vibran a altas frecuencias, que son fuertes y firmes de espíritu, tienen la capacidad de transmutar las bajas frecuencias que hay a su alrededor, consiguiendo que las personas negativas que estén cerca se sientas influidas positivamente.

Todos nacemos dentro de un rango de frecuencias que va oscilando según el momento que estés viviendo. Tu nombre también tiene una vibración y cuando es pronunciado ¡tus lecciones de vida se movilizan!

Si quieres transmutar tu baja vibración y convertirla en luz haz cosas que te gusten, practica yoga y meditación, relaciónate con gente alegre y elige ver la vida de la manera más sabia posible. Si vives tu vida con gracia y belleza las bajas frecuencias quedan disueltas.

¿En alguna ocasión has logrado cambiar tu vibración conscientemente?

Irune.…