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14 de febrero 2020

Descubre los beneficios de practicar yoga antes de dormir y cuáles son las mejores posturas de yoga para dormir mejor

Practicar unos minutos de yoga antes de dormir es una rutina excelente para bajar el ritmo después de un largo día, reconectar con tu centro y mejorar la calidad del sueño.

Reduce estrés y ansiedad: Reduce los niveles de cortisol, estimula el sistema nervioso, la energía metabólica y la secreción de insulina que produce serotonina.
Renueva el cuerpo: expulsa las toxinas que se acumulan en nuestro cuerpo durante el día. Además, el pranayama (ejercicios de respiración) incrementa la circulación de oxígeno.
Calma la mente: Recibimos mucha información durante el día y nos cargamos de emociones y pensamientos. Los ejercicios de yoga para dormir ayudan a aquietar nuestras voces internas.
Alivia la tensión muscular: se relajan esos músculos que se han ido cargando a lo largo del día

A continuación te mostramos una secuencia con las mejores posturas de yoga para dormir que te ayudarán a relajarte al final del día y a conciliar un sueño feliz y de calidad.

1. Postura del héroe (Virasana)


La idea es estirar tobillos y rodillas y aportar lubricación a esta área para que se aflojen y se aliberen de la energía acumulada. Aprovecha para estirar la espina dorsal y abrir pecho mientras te conectas con tu respiración.

2. Postura del Gato y la Vaca (Marjaryasana/ Bitilisana)
Con rodillas y manos al suelo, exhala entrando en Gato: inclina tu coronilla y tu coxis hacia el suelo, arqueando tu espina y estirando escápulas. Inhala entrando en Vaca: trae coronilla y coxis hacia el cielo e invierte la C de tu espina. Fluye entre ambas posturas las veces que necesites y siente como cedes espacio entre cada vértebra.
Cuando termines sigue en la misma postura pero en posición neutral.

3. Postura del bebé (Balasana)
A continuación echa tu cadera hacia tus talones y acomoda el pecho entre tus muslos. Con la frente sobre el suelo, camina tus manos lo más que puedas y siente cómo se estiran tus cervicales. Toma respiraciones más profundas y siente el peso de tu cuerpo rendirse.

4. Piernas contra la pared (Viparita Karani)


La idea es que tu coxis y tus glúteos estén lo más cerca de la pared. Esto ayuda a drenar el ácido láctico de tus piernas y reduce la fatiga si estás mucho tiempo de pie.

5. Torsión espinal (Supta Jathara Parivartanasana)
Abraza tus rodillas al pecho y balancéate hacia delante y hacia atrás. Cuando estés listo abre tus brazos en T con tus manos en línea con tus hombros y deja tus rodillas caer a un lado. Asegúrate que tus hombros estén en contacto con el suelo y que sólo sea tu cadera y tu columna las que hacen la torsión. Si también quieres estirar el cuello, gira tu cabeza hacia el lado contrario de las rodillas. Haz ambos lados.

6. Postura del bebé feliz (Ananda Balsana)


Estirado/a boca arriba, trae tus rodillas a los lados de tu pecho agarrando tus dos dedos gordos del pie con el índice y el corazón. Tus rodillas deberían presionar hacia la zona axilar. Balancéate sutilmente de un lado al otro y siente cómo se relaja el abdomen y la columna.

7. Postura de diosa tumbada (Supta Baddha Konasana)
A continuación estira tus piernas y haz que tus plantas de los pies se toquen y deja las rodillas caer abiertas a los lados. Dentro de tu comodidad, tira los talones lo más cerca que puedas a la pelvis.
Esta postura ofrece un suave estiramiento a tu pelvis, abdomen y muslos internos. Abre tus escápulas y crea espacio entre hombros y orejas. Posa tu mano izquierda sobre tu corazón y tu derecha sobre el abdomen.
Conéctate con tu respiración y siéntela en tu abdomen y pulmones. Cierra tus ojos y relaja cara, caderas y piernas.

8. Savasana
Estírate cómodamente para terminar esta secuencia con Savasana. Con las palmas hacia arriba, toma consciencia de tu cuerpo y deja su peso caer hacia tu esterilla de yoga. Toma consciencia de tus pensamientos y déjalos ir. Siente energía nueva fluir en tu cuerpo con cada respiración y relájate.

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