Lakshmi, diosa hindú de la abundancia y la prosperidad
1 de julio 2020
Por qué el surf y el yoga van tan bien juntos
2 de agosto 2020

La Postura del árbol – Asana de yoga Vrksasana

Practicar posturas de equilibrio puede ayudarte a ganar tanto quietud física como mental. Concretamente, la postura del árbol mejora tu enfoque y concentración, a la vez que ordena y calma tu mente.
Su palabra sánscrita es Vrksasana (lo pronunciaremos así: vrik-sha-sa-na) y está formado por dos partes:
“Vrksa”, que significa árbol
“Asana”, que significa postura

Igual que un árbol que necesita su tronco y sus raíces para mantenerse erguido y elevarse hacia el sol, lo mismo pasa con nuestro cuerpo: nuestros pies son las raíces y nuestras piernas son el tronco, son nuestra base firme con el mundo, nos conectan con la tierra y nos dan la fuerza para llevar a cabo nuestras actividades.

En esta postura, al tener que sostenernos sobre una pierna, estamos trabajando la concentración y vaciando nuestra mente de pensamientos.

Beneficios de la Postura del árbol

En un plano físico, la postura del árbol ayuda a estirar los muslos, la ingle, el torso y los hombros. También fortalece los tobillos y los gemelos, y estimula la digestión y riñones. Esta postura viene especialmente bien para corregir los pies planos y es recomendado en terapias para curar la ciática.
La postura del árbol nos enseña los principios del movimiento correcto ya que exige una óptima alineación y estiramiento del cuerpo.

En un plano interior, mejora el sentido del balance y la coordinación. Practicar esta postura a diario va a ayudar a enfocarte y no sólo en el momento de realizarla sino también en otras áreas de tu vida. Si crees encontrarte en un momento incierto o con muchas ideas en la cabeza, la postura del árbol te ayuda a concentrarte y con ello calmar la mente y devolverla al presente. El resultado de esta pose es recuperar tu eje cuando te sientes fuera de balance.

Esta postura tiene un impacto positivo en la gracia con la que afrontas las circunstancias de tu vida. Te instruye la disciplina para traer calma y enfoque a tu cuerpo y a tu interior siempre que necesites.


Cómo realizar la postura del árbol
1. Empieza en Postura de la Montaña (Tadasana) con tus manos a los lados. D
istribuye todo tu peso por igual a través de la parte interna y externa de los tobillos, de tus dedos de los pies y de tus talones. Siente como tu base se enraiza en el suelo.

2. Traspasa todo tu peso a tu pie izquierdo. Flexiona tu rodilla derecha y alcanza a sujetar tu tobillo derecho. Usa tu mano para atraer tu pie derecho hacia tu muslo interno izquierdo. Apoya tu pie por encima o por debajo de la altura de tu rodilla. Corrige tu postura: el centro de tu pelvis debe estar directamente sobre tu pie izquierdo. Alinea bien tus caderas.
3. Extiende tu coxis hacia el suelo. Junta las palmas de tus manos en posición de rezo al pecho, con tus pulgares sobre el esternón.
4. Fija de forma suave tu mirada sobre un punto estático.
5. Siente la firmeza de tu pierna izquierda hacia el suelo. Presiona tu p

ie derecho en tu muslo izquierdo, y viceversa.
6. Inhala mientras extiendes tus brazo y alcanza el cielo con las puntas de tus dedos. Rota tus palmas para que se toquen, en gesto de rezo, por encima de tu cabeza.
7. Aguanta en esta posición por un minuto. Para deshacerla, regresa a postura de la montaña. Repite lo mismo con el lado contrario.
8. Para una ejecución más avanzada, se puede realizar con los ojos cerrados.


Realizar la postura del árbol a diario te ayudará a ganar concentración, enfoque y coordinación, y a tener una mente más quieta y ordenada. Esta postura te conecta con la tierra, te re-conecta contigo mismo, y te hace crecer con seguridad, gracia y a través de luz, igual que un árbol.

Deja un comentario